El exceso de higiene personal y la atención con la que muchas madres impiden a sus hijos jugar con la tierra o ensuciarse las manos serían los responsables de la grave proliferación de alzheimer en los países desarrollados.
Según un estudio de la Universidad de Cambridge, basado en datos sobre la incidencia de la enfermedad en 192 países, los casos de demencia senil son menos numerosos en los países pobres -donde el contacto cotidiano con microbios y bacterias es mayor- y al contrario, se encuentran en continuo ascenso en las grandes áreas urbanas, independientemente de la esperanza de vida.
El estrecha relación con la tierra y los animales ha sido una constante en la historia de la humanidad. Sin embargo, en la actualidad esta cercanía con el medio ambiente es mucho menos frecuente en los países desarrollados, donde el asfalto, el cemento, la disponibilidad de agua potable y una variedad infinita de desinfectantes crean una barrera que protege en un modo excesivo a los niños de losmicrobios. En conjunto, estos factores representan el 42,5% de la variación en las tasas de enfermedad de alzheimer entre países.
Fuente: http://bit.ly/185B28w
