Se la conoce como antirraquítica porque, en el pasado, su carencia hacía estragos en el esqueleto en crecimiento de los niños. Se puede obtener de dos formas distintas: A través de los rayos solares por síntesis de ciertas grasas
La OMS considera que se necesitan 5 mcg diarios de vitamina D, cantidad que debe doblarse en mujeres embarazadas, lactantes, bebés y niños menores de 8 años.
Alimentos ricos en vitamina D
Los pescados tipos anguilas y angulas que tienen hasta 100 mcg por cada 100 gramos de porción comestible.
Aceite de hígado de bacalao, 100mcg, por dos cucharadas al día.
Los pescados azules como los arenques, bonitos, jureles, caballas, salmón o atún, con cantidades que oscilan entre los 20 mcg a 40 mcg por cada 100 gramos.
Los pescados azules como los arenques, bonitos, jureles, caballas, salmón o atún, con cantidades que oscilan entre los 20 mcg a 40 mcg por cada 100 gramos.
La yema de huevo, con 6 mcg cada 100 gramos (unos tres huevos aproximadamente). Los quesos curados y cremosos que tienen hasta 0,8 mcg por cada 100 gramos de porción comestible.
También tiene cantidades interesantes el cacao (2 mcg) y los hígados de carne (0,5 mcg), no aptos para embarazadas, niños pequeños o personas enfermas (de cualquier patología) por las altas concentraciones de productos tóxicos que presentan las reses actuales.
La leche y todos sus derivados contienen trazas que varían según el método de producción, elaboración y almacenamiento. El hongo Shiitake y los champiñones contienen Ergosterol. Es un nutriente que cuando nos da el sol se convierte en vitamina D.
Fuente: http://bit.ly/1d32SSc
